Café Manuela

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Café Manuela es de esos locales que decoran Madrid, y evocan a otra época mientras dejas tu bufanda en la silla. Columnas que sostienen el techo, mesas pequeñas pero suficientemente espaciosas, y una gran variedad de cafés y tartas. Sigue leyendo

Bodega La Ardosa

LA-ARDOSAEs de las pocas islas que quedan en Madrid, una vista al pasado, y en donde los que pasan por delante nunca se detienen a la primera. Pero al echar la vista atrás, es cuando algo te empuja a dar media vuelta. Porque esta taberna forma parte de la luz  de Madrid. Sigue leyendo

Marula Café

principalSituado en la calle Caños Viejos, podriamos decir de este bar que cada noche es un mundo, una diversión nueva, y un motivo nuevo para bailar. Excelente música muchas veces amenizada por el incesante goteo de buenos Dj que cada noche se acercan a Marula Café. Sigue leyendo

The Wall

Es una manera diferente de tener un local, ofrecer una variedad de actividades dentro de unas paredes, y sobre todo enseñar a los clientes que alrededor de una copa, una merienda, etc, existe una enorme cantidad de cosas con las que distraer la vista. Este local aterrizó en Corrredera Baja de San Pablo, 47 como un local pensado para el día, donde se podía leer libros, charlar sobre un café mientras bañas uno de sus muchos muffins o incluso jugar a la consola ochentera que hay nada más entrar. A medida que Corredera se convertía en una cascada de gente con ganas de salir, The Wall se convirtió en una parada obligada de los parroquianos de siempre y foráneos, que se acercan hasta Malasaña por la noche.

The Wall se une a la aventura de locales que quieren dar un paso más allá del simple comercio, convirtiendo todo lo que rodea al cliente en un espacio multicultural, donde se ofrecen diseños de ropa, un fotomatón para inmortalizar el momento, comics y una decoración que hace que en el momento en el que cruzas la puerta regreses al pasado. Una vieja máquina de poner CD es la única que consigue que el oído le de un respiro a los ojos cautivados por The Wall. Y su gran secreto, el tequila, no tiene misterio, pero ellos tienen el mejor, un trampolín para empezar la noche.

Café Central

Retroceder en el tiempo, olvidar lo que hay fuera y centrarte en quien tienes enfrente de ti, no tener ninguna preocupación y poder disfrutar de cada momento sea cual sea la hora del día. En las lluvias de primavera es perfecto para refugiarse al calor de un café, y un buen cigarrillo, y para esos momentos de sonrisas y carcajada que mejor manera que en su terraza, en la Plaza del Ángel 10. Está en la zona bohemia de Madrid, no en esa novedosa que es un reducto de nuevos bohemios, sino la verdadera, la que huye de cualquier connotación y lo que busca es disfrutar del sonido del viento en Madrid, de una buena cerveza en el centro de la mesa. La plaza está en el final de la calle Huertas, un poco más arriba de la Plaza de Santa Ana.

Por las noches la oferta es bestial. Para llevarte al ligue, o ir con amigos a oír buena música, cenar más barato, y beber de la mejor manera. Desde 1982 llevan ofreciendo cada noche conciertos cojonudos, es perfecto para sorprender, porque cada día innovan con una nueva propuesta pero sostenidos en las paredes de hace 25 años. Sin duda un buen comienzo de noche es en el Café Central, aunque sin desmerecer que ofrece la posibilidad de pasar un rato agradable por la tarde o consumir un cigarro entre palabras y palabras.

Mi madre era una Groupie

Lleva tiempo siendo uno de los sitios referencia en la zona de Huertas. Calles acostumbradas al trasiego de gente, a pequeños bares donde las consumiciones son baratas, muy baratas, y los bares se reparten entre los destinados a tomar una caña con algo de picar con barecillos de música llamada Pachangueo.¿Quién puso ese nombre a éste tipo de música?No lo sabemos, pero eso que se llevó. En definitiva y para lo que estamos es para presentaros un nuevo local, con música indie muy bueno, una decoración cojonuda, y en definitiva pasar una noche de puta madre.

En el barrio de Huertas, mi madre era una Groupie está en la calle Polonia nº 5. Es una pequeña lucha la que se celebra en éste bar cad noche, ya que esta bueno música pelea con los bares de alrededor y los grandes éxitos de Bisbal. Una vez allí, retrocedes unos años en el tiempo, es complicado no bailar al son de alguna canción o gritar simplemente cualquiera de los temazos que cada noche suenan. Huertas es parte de la noche de Madrid, pero sin duda Mi madre era una Gruopie supone un salto de calidad en la zona.